30 oct. 2016

La información contable para una asesoría tributaria externa

Es necesario cada que se va a prestar un servicio, no solo tributario, que implique el análisis de la información contable de una empresa, de elementos tales como: soportes (comprobantes) y libros contables, libro diario, libro mayor, estado de situación financiera, estado de resultados, estado de cambio del patrimonio y estado de flujo de efectivo, es fundamental exigir que estén firmados por el contador interno, y adicionalmente, si es necesario, por el representante legal o por el revisor fiscal. Lo anterior, principalmente por dos razones:

Primero, porque en la gran mayoría de Pymes es normal que permanentemente estén realizando ajustes, actualización y correcciones del sistema contable, lo que genera que la misma información financiera de empresa sin razón alguna pueda diferir de un día a otro, contrariando varios principios de la información contable como la claridad, la integridad y la fiabilidad. Cuando se solicita la firma del contador y del revisor fiscal o representante legal, no se está exigiendo nada mas allá que, certeza en la informaron para poder brindar una asesoría útil, y al mismo tiempo, no ver comprometida la calidad del servicio ni la responsabilidad profesional por un error interno de la empresa.

Primero, porque en la gran mayoría de Pymes es normal que permanentemente estén realizando ajustes, actualización y correcciones del sistema contable, lo que genera que la misma información financiera de empresa sin razón alguna pueda diferir de un día a otro, contrariando varios principios de la información contable como la claridad, la integridad y la fiabilidad. Cuando se solicita la firma del contador y del revisor fiscal o representante legal, no se está exigiendo nada más allá que, certeza en la informaron para poder brindar una asesoría útil, y al mismo tiempo, no ver comprometida la calidad del servicio ni la responsabilidad profesional por un error interno de la empresa.

Segundo, porque en virtud de la teoría de la agencia, no es suficiente la firma del contador en la información financiera, ya que es común que el gerente general por distintos motivos como, demostrar la excelencia de su gestión, deslegitimar una estrategia que el no aprobó, buscar una comisión prometida por los propietarios, entre otras, este buscando exhibir determinados resultados financieros para los inversionistas al final del periodo contable, maquillando la información financiera, y como los demás empleados suelen estar jerárquicamente subordinados bajo su dirección (administradores, contadores, abogados, financieros), deben seguir sus orientaciones, generando para el asesor externo una distorsión en la información que perjudica su gestión, ya que no corresponde con la realidad de los hechos, sino a fines esencialmente administrativo-financieros. Entonces, al solicitar sobre la información financiera una certificación adicional a la del contador, como es la del representante legal o revisor fiscal, se está buscando comprometer la validación de una persona con mayor nivel de responsabilidad en la organización, que en caso de algún error o inconsistencia voluntaria o involuntaria de la información contable, tenga mayor grado de culpa en las consecuencias de sus acciones.

Esa es precisamente una de las razones por la cual empresas con un alto nivel de organización realizan auditorías externas aleatoriamente, ya que permite descubrir distorsiones en la información entre los gestores de la administración y los inversionistas.